| Por Raúl Aguilera-Eguía | Estas cifras no farmean aura

Si las noticias sumaran o restaran aura, el último reporte de GLOBOCAN sobre cáncer se llevaría un contundente −100.000 de aura. Ni un “sixseven”, ni un “forty-one” alcanzarían para remontarlo. Basta mirar las cifras para entender por qué: 20,6 millones de nuevos casos y 9,8 millones de muertes por cáncer en el mundo.

Y el panorama hacia el futuro tampoco mejora: para 2050, los nuevos casos podrían alcanzar los 34,4 millones anuales, un aumento cercano al 67%. Chile, por supuesto, no queda fuera de esta realidad. Para 2024 se estimaron 59.887 casos nuevos y 31.498 muertes por cáncer. Son cifras difíciles de ignorar, pero más importante aún es preguntarnos qué podemos hacer antes de que la enfermedad aparezca. Y ahí cambia el juego: la prevención sí farmea aura, ¡y mucha! No fumar ni vapear: +10.000 de aura.

Realizar actividad física, evitar el alcohol, alimentarse saludablemente, protegerse de la radiación ultravioleta y vacunarse frente a infecciones asociadas a determinados cánceres son medidas que ayudan a reducir el riesgo. Y la detección precoz también juega su parte: participar en los programas de detección recomendados según la edad y los factores de riesgo también suma. Detectar un cáncer a tiempo, cuando es posible, puede cambiar su historia.

Pero ojo: prevenir no significa repartir culpas. El cáncer responde a múltiples factores biológicos, ambientales, sociales y conductuales; por eso hablamos de riesgo, no de certezas. Las decisiones individuales importan, pero también los entornos y las políticas públicas que facilitan opciones más saludables y el acceso oportuno a prevención y atención.

Vivimos en una época en que “El Chino de la montaña” puede convertirse en un fenómeno viral casi de un día para otro, mientras conceptos como prevención o factor de riesgo todavía tienen dificultades para circular con la misma fuerza. Quizás la Salud Pública también necesita aprender ese idioma: no para convertir la evidencia en un meme, sino para lograr que llegue a quienes pasarían de largo.

Las últimas cifras de GLOBOCAN no farmean aura. Prevenir, informarnos y actuar a tiempo, en cambio, sí suma. Y cuando se trata de cuidar la salud, el aura que podemos farmear puede llegar hasta el infinito y más allá.

LA OPINIÓN DEL AUTOR NO COINCIDE NECESARIAMENTE CON LA DE DIARIO LA RAZÓN

Raúl Aguilera-Eguía – Académico del Departamento de Salud Pública de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC)