Los legisladores criticaron duramente al diputado del Partido Socialista, Daniel Manouchehri, autor del oficio, acusándolo de levantar denuncias infundadas, malgastar recursos públicos y utilizar la fiscalización como un arma de trinchera política.
Los parlamentarios Stephan Schubert, Francesca Muñoz, Francisco Orrego y Erich Grohs, integrantes de diferentes partidos del oficialismo, manifestaron su total respaldo al Gobierno y a la primera dama, María Pía Adriasola, luego de que la Contraloría General de la República descartara irregularidades en su participación en el casino del Palacio de La Moneda.
Al respecto, el diputado del Partido Republicano, Stephan Schubert, criticó que “aquí hay un parlamentario que se está haciendo famoso a través de mal usar las instituciones y preocuparse de nimiedades y mover todo el sistema. ¿Cuántas horas estuvieron aquí disponibles para hacer este informe por una denuncia que nunca debió haberse hecho, por un asunto mínimo, preocupado de unos guantes, de una cofia? Creo que es un llamado para ser serios en la política, para trabajar en beneficio de la gente las cosas que realmente son importantes, para usar bien las instituciones y los recursos públicos, y para velar por hacer nuestro trabajo en las cosas que son importantes”.
En tanto, el parlamentario de Renovación Nacional, Francisco Orrego, fue enfático al decir que «Contraloría sepultó las denuncias infundadas de la izquierda contra la primera dama. Queda en evidencia que su única intención era sacar provecho político de un gesto colaborativo. El país está cansado de esta política de trincheras que solo busca el escándalo en lugar de construir. Basta de perder el tiempo en polémicas artificiales».
Por su lado, la legisladora del Partido Social Cristiano, Francesca Muñoz, sostuvo que “lo que realmente vimos aquí fue una izquierda mal intencionada, obsesionada con levantar shows mediáticos con el único fin de atacar políticamente al gobierno. La primera dama estaba dando a conocer su esencia de servicio el cual todos deberíamos tener”.
Desde el Partido Nacional Libertario, el congresista Erich Grohs, señaló que “lo que vimos aquí fue un burdo intento de la oposición por montar un show mediático, utilizando la fiscalización no como una herramienta de transparencia, sino como un arma de trinchera ideológica para golpear al gobierno. Exigimos a la oposición que eleve el nivel del debate, termine con las denuncias infundadas y empiece de una vez por todas a legislar por las necesidades reales del país”.
Finalmente, los parlamentarios oficialistas hicieron un llamado a los sectores de oposición a elevar la altura del debate, instándolos a canalizar su labor fiscalizadora con rigurosidad técnica y a concentrar los esfuerzos políticos en dar respuesta a las urgencias prioritarias de la ciudadanía en el Congreso.