INDH reunió voces expertas y diversas en seminario sobre pobreza y derechos humanos

El encuentro contó con la participación de autoridades y representantes de la sociedad civil para reflexionar sobre las transformaciones de la pobreza en Chile y el rol del Estado en su superación desde una perspectiva de derechos humanos.

En la casa central de la Universidad Católica se realizó el seminario «Derechos Humanos, Pobreza y Políticas Públicas», organizado por la Comisión de Derechos Económicos Sociales, Culturales y Ambientales (DESCA) del Consejo del INDH con el objetivo de analizar la pobreza y la responsabilidad del Estado para lograr su superación a través de políticas públicas adecuadas.

El director del INDH, Yerko Ljubetic, enfatizó en la importancia de pensar  los derechos humanos desde una perspectiva amplia, que involucre la dimensión de los derechos económicos, sociales y culturales. «En esa línea, este seminario tiene mucha importancia, porque permite abordar el debate sobre pobreza y desigualdad desde una perspectiva de derechos humanos», señaló.

«Desde el punto de vista de los derechos humanos y la desigualdad consiguiente, la pobreza no es un efecto inevitable de la gestión económica, sino que constituye un estado de eventual vulneración de los derechos de las personas. Las personas son titulares de derechos y el Estado es titular de una obligación de asegurar las condiciones para ejercer esos derechos», aseguró el director.

La actividad se desarrolló en dos paneles: «Pobreza y desigualdad desde la responsabilidad pública», que contó con la exposición de la alcaldesa de La Pintana, Claudia Pizarro; el expresidente de la Fundación para la Superación de la Pobreza y director de América Solidaria, Benito Baranda; y la presidenta de Renovación Nacional y senadora por la región del Maule, Andrea Balladares. El espacio contó con la moderación del consejero del INDH, Cristián Pertuzé.

En tanto, en el segundo panel: «Economía, Política Pública y Pobreza», expusieron el abogado y oficial asistente de Derechos Humanos de ACNUDH, Sebastián del Pino; el director ejecutivo del Instituto de Políticas Públicas de la UNAB, Raúl Figueroa; y el ex presidente de la Comisión Asesora Presidencial para la Medición de la Pobreza, Osvaldo Larrañaga. La consejera del INDH, Alejandrina Tobar ofició de moderadora.

Experiencias territoriales y nuevos enfoques en la medición de la pobreza

En el primer panel se abordaron experiencias territoriales de la pobreza. Abrió la conversación la alcaldesa Claudia Pizarro, quien analizó la evolución histórica de La Pintana, marcada por procesos de relocalización de población empobrecidae desde la década de 1980. En ese contexto, la autoridad comunal expuso las condiciones de vida actuales de sus habitantes, señalando que «el último Censo mostró que el 17% de los habitantes de la comuna no usa ni gas ni parafina para calefaccionarse en invierno. Lo hace con una taza de té, una frazada o un guatero».

En tanto, la senadora Andrea Balladares reflexionó sobre las trayectorias de movilidad social del país, vinculando su experiencia personal con los cambios estructurales en Chile.  Recordó que en su comuna de origen, Chanco, sólo hay un liceo técnico forestal, del cual como promedio sólo un estudiante llega a la universidad. «Cuando las familias no tienen esperanza de que con esfuerzo va a conseguir un futuro mejor, entonces entramos en un ciclo sin destino», señaló la también presidenta de Renovación Nacional.

En esa línea, la parlamentaria sostuvo que el país enfrenta un escenario distinto al de décadas anteriores: «Tenemos hoy día un país post pandemia muy distinto al que teníamos en los 90 y los 2000, donde efectivamente teníamos índices preocupantes, pero había una franja donde el mérito o el esfuerzo individual sí garantizaba algún tipo de movilidad social. Hoy hay muchos ejes estructurales que no la generan», añadió.

En el segundo panel, enfocado en los cambios en la medición de la pobreza, el economista Osvaldo Larrañaga explicó los alcances de la nueva metodología implementada por el Estado, que introduce estándares más exigentes para su cálculo. De acuerdo a estos criterios, la pobreza por ingresos alcanzó un 17,3% en 2024.

Al respecto, Larrañaga detalló que esta actualización metodológica elimina el «alquiler imputado» en el cálculo de los ingresos, incorpora líneas diferenciadas según tipo de hogar y considera una canasta básica de alimentos más saludable, que reduce en 50% alimentos ultraprocesados. En base a este nuevo contexto, el economista explicó el cambio en la lectura de las cifras: «tal como medíamos la pobreza antes, en Chile en 2024 cinco de cada 100 personas estaban en situación de pobreza por ingresos. Después de la nueva medición son 17». Además, explicó que, pese a las aprensiones iniciales, la recepción de este cambio fue positiva, «hizo sintonía con cierto sentido común, estábamos llegando a 5% y eso no era consistente con lo que se veía en muchas partes del país», indicó.