La parlamentaria advierte que el conflicto afecta el traspaso de mando, debilita la imagen internacional de Chile y refleja falta de compromiso con el país.
La diputada Karen Medina se refirió a la tensión política generada entre el Presidente Gabriel Boric y el mandatario electo José Antonio Kast, calificando la situación como un “hecho vergonzoso” que empaña la histórica tradición republicana de los traspasos de mando en Chile.
Según expresó, el conflicto no solo representa una señal negativa desde el punto de vista político, sino que además impacta directamente en el normal proceso de transición, impidiendo que los ministerios continúen coordinando adecuadamente la entrega de información y la planificación de las próximas gestiones. “Creo que no es la manera, es una irresponsabilidad”, afirmó la parlamentaria, cuestionando el nivel que ha alcanzado la disputa pública entre ambas autoridades.
Medina sostuvo que este escenario deja a Chile “muy mal parado” frente a la política internacional, particularmente en un contexto global complejo marcado por conflictos bélicos donde potencias como Estados Unidos tienen participación, y donde además surge la controversia por el denominado proyecto del “cable chino”. A su juicio, la falta de entendimiento político en un tema estratégico proyecta una señal de debilidad institucional.
