Salud mental infantojuvenil: Libro alerta sobre vacíos críticos en la atención de salud mental de niñas, niños y jóvenes en Chile

La publicación reúne a académicos y especialistas para abordar, desde la terapia ocupacional y un enfoque de derechos, los desafíos estructurales que enfrentan las infancias y juventudes en contextos de desigualdad, criminalización y precariedad.

En un escenario donde los diagnósticos de salud mental en población infantojuvenil han aumentado sostenidamente y el debate público se centra en listas de espera y crisis en comunidades educativas, esta obra pone el foco en una pregunta de fondo: ¿cómo se está garantizando el derecho a la salud mental de niñas, niños y jóvenes?

Se trata de Acompañando el derecho a la salud mental. Perspectivas de terapia ocupacional en niñez y juventud, publicado en 2024 por Editorial Universitaria, que reúne el trabajo de las académicas y académicos Sue Jones Barahona, María José Poblete, Débora Grandón Valenzuela y Pablo Olivares Araya.

Con 224 páginas, el volumen surge en un contexto marcado por el aumento de diagnósticos como el Trastorno de Déficit Atencional con Hiperactividad (TDAH), el sufrimiento psíquico adolescente, el consumo problemático de drogas y la creciente visibilización de problemáticas asociadas a género, diversidad y exclusión social. Sin embargo, sus autores advierten que, pese a la trayectoria de la terapia ocupacional en este ámbito, existen vacíos relevantes en la producción de conocimiento y en la reflexión crítica sobre las prácticas.

El libro propone una mirada no adultocéntrica y basada en derechos, tensionando las condiciones estructurales que modulan la experiencia de salud y bienestar: desigualdad social, precariedad, patologización, falta de acceso a servicios, criminalización de juventudes y heteronormatividad. Más que centrarse exclusivamente en el diagnóstico clínico, el texto analiza cómo las trayectorias de vida y las condiciones sociales influyen en los malestares psicosociales.

La obra también problematiza la tensión entre prescripción y performatividad en las prácticas terapéuticas, invitando a repensar el rol de las ocupaciones cotidianas como espacios de construcción de identidad, autonomía y ciudadanía. Desde esta perspectiva, el acompañamiento no se limita a la intervención clínica, sino que se entiende como una práctica situada, ética y política.