La diputada Marlene Pérez (UDI), junto a los diputados electos Francisco Orrego (RN) y Fabián Ossandón (PDG), calificaron la situación como un «fracaso» del Plan Frontera Segura, y destacaron que la precariedad en el principal punto fronterizo del norte del país está facilitando el avance del crimen organizado.

Una ola de críticas contra la gestión de seguridad del Gobierno se desató tras conocerse los resultados de la inspección técnica realizada por la Contraloría Regional de Tarapacá al Paso Fronterizo de Colchane, en la que el ente fiscalizador detectó graves debilidades en la infraestructura, falta de dotación de personal y sistemas tecnológicos deficientes o inoperativos para el control de personas, mercancías y sustancias ilícitas.
La diputada de la UDI Marlene Pérez fue tajante al señalar que la falta de herramientas mínimas convierte a la zona en un territorio expuesto, resaltando que “es inaceptable que un punto crítico como el paso Colchane opere con sistemas deficientes, y sin las herramientas mínimas para un control efectivo. La Contraloría lo dejó claro: hay precariedad en la infraestructura, falta tecnología y la dotación es insuficiente, lo que deja a la frontera vulnerable a las bandas organizadas y al crimen organizado”.
En el mismo sentido, la parlamentaria emplazó directamente al Ejecutivo a tomar acciones ya que “no bastan los anuncios ni el despliegue militar sin respaldo real; el Gobierno debe dejar el discurso y ejecutar de una vez la modernización que necesita este paso. La seguridad fronteriza no puede seguir siendo una promesa incumplida”.
Por su parte, el diputado electo del Partido de la Gente (PDG), Fabián Ossandón, manifestó su preocupación por el impacto que estas debilidades tienen en la lucha contra el narcotráfico, apuntando que “la detección de estas debilidades es una preocupación seria, ya que pone en riesgo la seguridad y el control de la zona, especialmente, en lo que respecta al tráfico ilícito de drogas. La falta de unidades especializadas y personal insuficiente para hacer frente a este tipo de delitos es un problema grave que requiere una pronta solución”.
En la misma línea, Ossandón hizo un llamado a implementar mejoras urgentes en infraestructura y tecnología, esperando que esta fiscalización “sirva para llamar la atención sobre la importancia de contar con los recursos necesarios para evitar que nuestras fronteras se conviertan en puntos vulnerables para actividades delictivas”.
Finalmente, el también congresista electo por RN, Francisco Orrego, calificó el informe de Contraloría como la confirmación de una gestión deficiente por parte de la administración central. “Estamos ante un nuevo fracaso de la Administración del Presidente Boric, esta vez en materia fronteriza, donde el Plan Frontera Segura claramente ha fracasado. Las prioridades deberían estar en la reposición de equipos técnicos, en mayor personal de la PDI y Carabineros, y en medios tecnológicos como body scan y rayos X”, detalló.
Orrego cerró con una crítica a la falta de voluntad política: “Tenemos poca esperanza de que este Gobierno enfrente estos problemas cuando no lo ha hecho durante toda su administración. Esperamos que en un futuro gobierno de José Antonio Kast este tipo de problemas sean reparados para tener una migración controlada, como nos pide la ciudadanía”.
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