Un firme llamado a combatir la falta de probidad y a construir consensos transversales realizó la Iglesia Católica en el Te Deum Ecuménico 2026. La tradicional liturgia patriótica se desarrolló en la Catedral de Santiago.
Durante la homilía, la máxima autoridad eclesiástica abordó el impacto de la crisis ética en el desarrollo del país, situándola como el principal flagelo social de la actualidad.
«Y, por último, el mal de todos los males, la corrupción, en todas sus formas y expresiones», manifestó el cardenal Fernando Chomalí.

En esa dimensión, el arzobispo comparó esta problemática con una patología severa para la democracia y enfatizó la urgencia de frenarla antes de generar daños irreversibles.
«Un verdadero cáncer que si no se detiene a tiempo nos traerá mal sobre mal, dolor sobre dolor, muerte sobre muerte», advirtió el líder eclesiástico en la Catedral de Santiago.
Posteriormente, apeló al legado republicano del país y a las exigencias morales que requieren los ciudadanos del mañana.