Tras la alerta de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre el impacto que el fenómeno de El Niño podría tener en la informalidad laboral y el trabajo infantil, la empresa sostuvo que Latinoamérica debe avanzar hacia mercados laborales basados en habilidades para fortalecer la resiliencia de los trabajadores.
La Organización Internacional del Trabajo (OIT) advirtió que el fenómeno de El Niño podría profundizar la informalidad laboral en América Latina al afectar sectores altamente expuestos al clima, como la agricultura, la pesca, la energía, la logística y el transporte. Según el organismo, las alteraciones en la disponibilidad de agua y en los patrones climáticos pueden traducirse en interrupciones productivas, pérdida de empleos e incremento de la vulnerabilidad social, especialmente entre trabajadores informales.
Frente a este escenario, EASEC sostuvo que el análisis de la OIT confirma una problemática estructural que va más allá de la emergencia climática. «El análisis de la OIT confirma algo que en EASEC llevamos observando hace tiempo: los shocks climáticos no crean informalidad laboral, la revelan. Cuando un fenómeno como El Niño golpea sectores como agricultura, pesca o logística, los primeros en perder terreno son los trabajadores que ya operaban sin ningún tipo de reconocimiento formal de sus competencias», señaló Isaías Sharon, director de Relaciones Institucionales de la compañía.
El experto explicó que la principal dificultad es que gran parte de estos trabajadores carece de mecanismos que acrediten formalmente sus capacidades, lo que limita su reinserción laboral cuando se producen crisis económicas o climáticas. «No tienen un respaldo verificable que les permita reubicarse rápido en otro empleo o demostrar su valor ante un nuevo empleador. La respuesta estructural a este problema no pasa únicamente por política pública reactiva, sino por infraestructura de certificación que permita a millones de trabajadores informales acreditar sus competencias de forma estandarizada y portable.»
La propuesta de EASEC se enmarca en un contexto donde organismos internacionales han advertido que el empleo informal sigue concentrándose en sectores especialmente expuestos a riesgos climáticos. Un informe conjunto de la OIT y la FAO indicó que más del 80% del empleo agropecuario en América Latina continúa desarrollándose sin protección laboral formal, lo que aumenta la vulnerabilidad de los trabajadores frente a eventos extremos.
En ese sentido, Sharon afirmó que la discusión regional debe centrarse en fortalecer la resiliencia del mercado laboral. «La pregunta que debería hacerse la región no es solo cómo mitigar el próximo evento climático, sino cómo construir mercados laborales donde la habilidad de una persona no dependa de tener o no un contrato formal para ser reconocida.»
Desde EASEC señalaron que avanzar hacia modelos de contratación y certificación basados en habilidades («skills-first») permitiría reducir la vulnerabilidad de millones de trabajadores frente a fenómenos climáticos, económicos o geopolíticos. La empresa actualmente desarrolla evaluaciones de competencias en más de 64 países y plantea que este tipo de herramientas puede convertirse en un elemento clave para mejorar la movilidad laboral y la resiliencia de los mercados de trabajo.