Especialistas advierten sobre las implicancias de la alerta sanitaria por hantavirus

El Ministerio de Salud declaró por primera vez una alerta sanitaria por hantavirus en 13 regiones, desde Atacama hasta Magallanes, vigente hasta el 31 de julio de 2027. Según el último balance oficial disponible, durante 2026 se han confirmado 46 casos y 18 fallecimientos por hantavirus. Los especialistas de la Universidad de Chile Mauricio Canals, André Rubio y Vivian Luchsinger explican el alcance de la medida, los grupos más expuestos y los síntomas que requieren atención urgente.

Debido al aumento de casos, el Ministerio de Salud declaró por primera vez una alerta sanitaria por hantavirus en 13 regiones del país, desde Atacama hasta Magallanes. La medida estará vigente hasta el 31 de julio de 2027.

El doctor Mauricio Canals, si bien asegura que “no hay ninguna epidemia”, aclara que “un estado de alerta significa que los organismos encargados de tomar decisiones y gestionar la respuesta tendrán la oportunidad de contar con más recursos para abordar el problema del hantavirus y otras zoonosis”.

El académico del Programa de Salud Ambiental de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Chile agrega que esto permite “contratar más personal médico, adquirir rápidamente medicamentos y disponer de recursos para la coordinación y la implementación de medidas preventivas y epidemiológicas, en caso de que aumente el número de casos”.

Según el último balance oficial disponible del Ministerio de Salud, al 28 de julio se habían confirmado 46 casos y 18 fallecimientos por hantavirus durante 2026, lo que representa una letalidad cercana al 39%.

“Cuando se piensa en la prevención del hantavirus, hay que tener en consideración, en primer lugar, que no es solo un problema de los excursionistas. Al analizar los antecedentes de las personas que contraen esta enfermedad, en un gran porcentaje el principal factor es residir en zonas rurales o realizar labores agrícolas o forestales. También afecta a excursionistas, pero fundamentalmente es un problema asociado a la residencia rural”, explica Canals.

En esta misma línea, el doctor André Rubio, académico del Departamento de Ciencias Biológicas Animales de la Facultad de Ciencias Veterinarias y Pecuarias (Favet) de la Universidad de Chile, agrega que “este año, en comparación con el anterior, tenemos más casos de síndrome cardiopulmonar por hantavirus y también un porcentaje más alto de letalidad. Sin embargo, esto no significa que estemos frente a una epidemia. Esta alerta sanitaria es principalmente una medida de prevención, que faculta al Estado para disponer de más recursos destinados a fortalecer la vigilancia y las campañas de prevención y control de esta enfermedad”.

Hantavirus en Chile

En paralelo, en el Hospital Regional de Coyhaique se investigan dos casos sospechosos de hantavirus, correspondientes a una adulta mayor y a su nieta menor de edad. De acuerdo con la información disponible este lunes 3 de agosto, la primera permanece en estado crítico, mientras que la menor se encuentra estable y bajo observación. Ambos casos permanecen a la espera de la confirmación diagnóstica correspondiente.

Respecto de los posibles síntomas, la académica del Instituto de Ciencias Biomédicas de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, Vivian Luchsinger, explica que “hay casos que pueden ser asintomáticos; es decir, la persona se infecta y no lo sabe porque no presenta síntomas”.

“Las personas que sí presentan síntomas comienzan con un cuadro similar al de una influenza o gripe, con fiebre, dolor de cabeza y dolores musculares. Algunas pueden presentar también síntomas digestivos y tos, por lo que es difícil distinguir la enfermedad en una primera etapa. Lo más importante es que la persona informe dónde vive, qué lugares ha visitado y qué actividades realizó, por ejemplo, si ingresó a una cabaña o a un granero donde pudiera haber presencia de roedores, o si acampó”, detalla.

La doctora Luchsinger agrega que “la diferencia con una influenza o gripe es que, en pocos días, puede comenzar la insuficiencia respiratoria. El paciente se agrava y, por lo tanto, requiere soporte médico urgente e ingreso a una unidad de cuidados intensivos, donde se realice una monitorización estricta de sus signos vitales y se le entregue apoyo respiratorio. Algunos casos requieren medidas especiales, como la oxigenación por membrana extracorpórea (ECMO)”.

“El virus Andes es el hantavirus que circula en Chile y se transmite principalmente por el ratón que conocemos como ratón de cola larga o colilargo. El contagio hacia las personas ocurre principalmente mediante la inhalación de partículas contaminadas con heces, orina o saliva del roedor”, explica el doctor André Rubio.