“¿Desperdiciando experiencia?”: EASEC alerta por barreras laborales para universitarios y mayores de 50 años

Isaías Sharon sostuvo que los datos del OCEC-UDP evidencian barreras que no dependen únicamente de la formación o la experiencia, y llamó a evaluar a los postulantes según sus competencias reales, actualizadas y demostrables.

Los profesionales universitarios y las personas mayores de 50 años se encuentran entre los grupos que más tardan en reincorporarse al mercado laboral chileno. Según antecedentes del Observatorio del Contexto Económico de la Universidad Diego Portales (OCEC-UDP), quienes cuentan con educación superior completa demoran en promedio 9,5 meses en encontrar empleo y un 23,9% permanece buscando trabajo durante un año o más. En el caso de las personas de 50 años o más, el tiempo promedio aumenta a 10,5 meses.

Frente a este escenario, Isaías Sharon, de la Agencia Europea EASEC, advirtió que las cifras reflejan una contradicción dentro del mercado laboral. “Los datos del OCEC-UDP muestran una paradoja preocupante del mercado laboral chileno. Mientras más formación tiene una persona, más puede demorarse en encontrar empleo. Un profesional universitario tarda en promedio 9,5 meses en reinsertarse y casi uno de cada cuatro lleva más de un año buscando trabajo”, afirmó.

Sharon añadió que la situación de quienes superan los 50 años abre interrogantes sobre la existencia de prejuicios relacionados con la edad. “Pero hay otra alerta aún más dura. Las personas de 50 años o más demoran 10,5 meses en encontrar una oportunidad laboral. Una de cada cuatro lleva más de un año también buscando empleo. Eso obliga a preguntarnos si estamos desperdiciando experiencia por prejuicios de edad. La experiencia no debería convertirse en una barrera de entrada al mundo laboral”, sostuvo.

El representante de EASEC señaló que la trayectoria profesional suele ser asociada erróneamente con una menor capacidad de adaptación. “Demasiadas veces se confunde trayectoria con menos adaptabilidad, cuando justamente las personas mayores aportan criterio, redes, conocimientos del trabajo y capacidad para resolver problemas reales. El título dice dónde alguien estudió, la edad dice cuántos años tiene. Ninguna de las dos cosas explica por sí sola lo que una persona puede hacer y aportar en su trabajo”, manifestó.

En esa línea, planteó que los procesos de selección deben avanzar hacia mecanismos capaces de acreditar las capacidades concretas de los postulantes. EASEC se dedica a la evaluación y certificación de competencias transversales y de empleabilidad.

“El desafío es evaluar talento con evidencia, competencias reales, actualizadas y demostrables. Desde EASEC creemos que hacer visibles esas capacidades ayuda a reducir la incertidumbre, aunque debemos ser claros: ninguna certificación reemplaza la necesidad de más empleo ni elimina por sí sola los prejuicios. Chile no puede darse el lujo de dejar fuera ni a los profesionales formados ni a quienes todavía tienen mucho que aportar, además de su experiencia”, concluyó Sharon.