La Federación Nacional de Trabajadores de Farmacia (FENATRAFAR) y el Sindicato Salcobrand denunciaron públicamente una grave situación sanitaria que afecta a la sucursal de Salcobrand ubicada en Gran Avenida N° 6347, Local 2, Strip Center Paradero 18, donde, según los dirigentes sindicales, existe presencia de roedores al interior del establecimiento.
De acuerdo con la denuncia, la situación fue informada formalmente a la empresa el pasado domingo, a través de la jefatura del local. Sin embargo, pese al evidente riesgo para la salud, la empresa mantuvo la atención al público y exigió a los trabajadores continuar desempeñando sus funciones, exponiéndolos a la presencia de ratones, fecas y orina.
El presidente de FENATRAFAR y del Sindicato Salcobrand, Mauricio Acevedo, calificó la situación como «extremadamente grave», señalando que «resulta inaceptable que una empresa dedicada a la venta de medicamentos y productos de salud mantenga abierto un establecimiento en estas condiciones. Aquí no solo está en riesgo la integridad de los trabajadores, sino también la salud de los pacientes y clientes que diariamente concurren a comprar medicamentos, muchos de ellos adultos mayores, personas con enfermedades crónicas y familias con niños».
El artículo 184 del Código del Trabajo obliga al empleador a adoptar todas las medidas necesarias para proteger eficazmente la vida y la salud de los trabajadores, mientras que la normativa sanitaria exige mantener los establecimientos farmacéuticos en condiciones que no representen riesgos para la salud pública. Mantener un local con presencia de roedores constituye una infracción tanto a la legislación laboral como a las normas sanitarias vigentes.
Advirtieron que, si la empresa conocía la existencia del riesgo y aun así ordenó continuar con la atención al público; incumplió su deber legal de protección, exponiendo innecesariamente a trabajadores y consumidores a un riesgo biológico evitable.
El dirigente agregó que la respuesta de la empresa fue insuficiente, ya que, según denuncia, la jefatura zonal únicamente autorizó un pago de $5.000 para alimentación, sin adoptar medidas efectivas para eliminar el riesgo sanitario ni proteger a quienes desempeñan funciones en el local.
Desde FENATRAFAR enfatizaron que la presencia de roedores en un recinto donde se almacenan y comercializan medicamentos constituye un serio riesgo de contaminación, comprometiendo las condiciones de higiene del establecimiento y la seguridad de los productos dispensados. «Es especialmente grave tratándose de una empresa cuyo giro es precisamente proteger la salud de las personas», señalaron.
Por ello, FENATRAFAR y el Sindicato Salcobrand exigen:
– El cierre inmediato del local hasta que se realice una sanitización integral certificada.
– El pago íntegro de las remuneraciones, sin descuentos, para los trabajadores afectados mientras el establecimiento permanezca cerrado.
– La fiscalización urgente de la Seremi de Salud y de la Inspección del Trabajo, para verificar las condiciones sanitarias y laborales del recinto.
– La adopción de todas las medidas preventivas necesarias antes de reabrir el establecimiento.
– Que la empresa garantice condiciones reales de seguridad y salud para trabajadores y usuarios, privilegiando la protección de las personas por sobre la continuidad de la operación.
«Cuando está en juego la salud de las personas, no basta con discursos sobre responsabilidad o compromiso. La protección de trabajadores y pacientes no es una opción: es una obligación legal y ética. Ninguna persona debería verse obligada a trabajar ni a comprar medicamentos en un establecimiento con presencia de roedores», concluyó Mauricio Acevedo.