El Gobierno anunció un fuerte incremento en los precios de los combustibles, atribuido al conflicto en Irán, junto con la activación de medidas paliativas para contener el impacto en los consumidores. Parlamentarios reaccionaron con duras críticas y llamados a fiscalizar las medidas.
Una importante alza en los precios de los combustibles se registrará en los próximos días, luego de que el Gobierno confirmara un aumento de $370 en las bencinas y de $580 en el diésel, en medio del complejo escenario internacional marcado por el conflicto en Irán. La medida fue acompañada por la activación de mecanismos de mitigación para intentar amortiguar el impacto en la ciudadanía.
La situación generó inmediatas reacciones en el Congreso, donde distintos diputados manifestaron su preocupación por el efecto directo en el costo de vida, especialmente en la clase media y los trabajadores.
El diputado del Partido de la Gente, Fabián Ossandón, calificó el aumento como “brutal”, señalando que “la clase media y los trabajadores, una vez más, se ven obligados a ajustarse el cinturón para sostener el país, lo que no es justo”. Además, advirtió que en regiones con alto costo de vida, como Antofagasta, el impacto será aún más severo, comprometiendo la capacidad de muchas familias para llegar a fin de mes.
Desde Renovación Nacional, el diputado Francisco Orrego apuntó a la compleja situación fiscal del país, indicando que “recibimos un gobierno sin recursos”, y sostuvo que se deben transparentar las difíciles decisiones que se están adoptando. Asimismo, hizo un llamado a implementar con urgencia las medidas de mitigación anunciadas.
En tanto, el diputado Erich Grohs, del PNL, afirmó que este escenario representa “un tremendo golpe al bolsillo de las familias” y planteó como alternativa la reducción del IVA a los combustibles cuando estos superen ciertos niveles, como una medida concreta para aliviar a la ciudadanía.
Por su parte, la diputada Lilian Betancurt (PDG) advirtió que esta alza afectará directamente a toda la población, especialmente a la clase media. “Chile no está pasando por su mejor momento, y una vez más son las familias las que terminan pagando los errores y la falta de previsión. Aquí se necesita urgencia, medidas concretas y decisiones valientes para frenar este golpe al bolsillo”, enfatizó.
El debate ahora se centra en la efectividad de las medidas paliativas anunciadas por el Ejecutivo y en la capacidad del sistema para contener nuevas alzas en un contexto internacional aún incierto.