POLÍTICA / SENADORA XIMENA ÓRDENES: “LA REGIÓN DE AYSÉN ES MI ESPACIO DE CONFORT”

La socióloga y hoy flamante legisladora cautiva con su amor por la naturaleza y por su Región, además de su genuina vocación de servicio público, la que ciertamente corre por sus venas.

Si pide retruco o levanta una ceja, porque tiene un as de espadas entre sus manos ¿sabe de quién podríamos estar hablando?… Obviamente de alguien de la Patagonia “de tomo y lomo”, como es el caso de la senadora Ximena Órdenes Neira (Independiente), quien es amante del truco (juego de naipe con baraja española, típico de la Patagonia chilena y argentina), además de disfrutar de una buena conversación en torno a un mate compartido, las horas de camaradería alrededor de un asado al palo y el recorrer cada rincón prístino de la Región de Aysén.

La importancia de la maternidad, el amor por su región y la naturaleza son partes fundamentales de esta senadora, con la que luego de intercambiar solo algunas palabras, se nos revela como una mujer luchadora, femenina, sencilla, cercana y alegre.

Con una gran sonrisa nos invita a pasar a su oficina parlamentaria, que da hacia los cerros de Valparaíso. Parece cómoda en su rol, ¿y cómo no?, si esta socióloga de 45 años lleva en los genes la pasión por el servicio público.

Nieta del fundador del Partido Socialista en Aysén e hija de los fundadores del Partido Por la Democracia de la misma localidad, no cabe duda que, además de su sangre patagona, la política es parte de su ADN.

Tanto es así que nuca dudó en que sería parte de la historia republicana de nuestro país. “Mirándolo desde la perspectiva histórica diría que el componente político era parte de la familia, entonces no era extraño que yo terminara participando. Nunca lo dudé, de hecho siempre señalo que la vocación de servicio público y la vocación política no es algo que se aprende de un día para otro. Los que partimos en esto generalmente lo hacemos siendo presidentes de curso, organizando actividades en torno a una causa o un fin y eso es parte de mi historia también”, nos comparte.

“LA INFANCIA EN EL SUR MARCA EL PROYECTO DE FUTURO”

Pero para conocer realmente a una persona, qué mejor que saber sobre su infancia. Al preguntarle qué recuerdos tiene de esa época, se acomoda en su silla y sonríe, como queriendo adquirir una posición cómoda para comenzar a charlar.

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“Tengo los mejores recuerdos, tuve una infancia en un territorio privilegiado, con una familia que acompañó cada uno de los procesos de mi vida. La infancia en el sur, obviamente que marca el proyecto futuro, porque está patentado por las condiciones climáticas y para los sureños, sobre todo para los que habitamos en la zona austral, la nieve, la escarcha, el viento, son parte del paisaje, de lo cotidiano  y con el paso de los años te das cuenta que también marca tu carácter, tu forma de ser y también te da una identidad particular, dentro del contexto nacional”.

“En invierno estábamos dentro de casa, armando puzzles o en torno a algún juego de naipes, se compartía mucho con la familia, y en épocas ya más cercanas al verano hacíamos muchos paseos afuera de la ciudad, conozco la región completa, desde niña”.

Esquiadora desde pequeña, recuerda que la temporada invernal la pasaba cerca del camino Ibáñez, porque no existía un centro de esquí.

Cada recuerdo es único, y ya nos queda claro que el sentir pertenencia al sur, tiene un sello. “La vida en una región, y más cuando somos pequeños, permite que los niños y niñas fuéramos al mismo colegio y eso te da una experiencia distinta, porque independiente de lo que pase con los años, el camino que cada uno continúe, la experiencia de haber compartido en la misma aula, te hace ver al otro desde la lógica de la igualdad y espero las regiones no lo pierdan eso, porque las sociedades se han ido segmentando mucho. En regiones todavía se conserva una idiosincrasia mucho más horizontal”.

“ME SIENTO PARTE DE UN TERRITORIO ESPECIAL”

El “ser de región” es constantemente recalcado por la senadora y nos cuenta que confía en que “esta vida más cercana se mantenga”.

“Me siento parte de un territorio que es especial, pero que necesita también sentirse reconocido en esa particularidad y estoy convencida que todo el territorio patagónico, si lo abordamos desde la lógica de las macro zonas, reconociendo particularidades en grandes extensiones de territorio van a potenciar su desarrollo, van a reconocer una identidad particular y creo que es una de las deudas que el Estado de Chile tiene con el territorio en general”.

Con pasión y convicción la parlamentaria continúa con sus ideas. “Por mucho tiempo estuvimos invisibilizados. La mirada centralista de Chile no nos ha hecho bien para nuestro proceso de desarrollo, se ha perdido un tremendo espacio, por no mirar a los territorios y su gente. Ese es uno de los desafíos que ahora tenemos y una de mis causas en el trabajo legislativo, sin duda, es trabajar por una mayor descentralización y desarrollo regional”.

DE ANÉCDOTAS Y ALGO MÁS…

Pero al momento de entrar a la universidad, la vida la llevó “a la capital”, a Santiago, un espacio distinto al acostumbrado en la rigurosidad del sur. “Recuerdo siempre que durante mi época universitaria nevó 2 centímetros y yo fui la única del curso que llegó a clase. ¡Dos centímetros para un sureños no impide nada!”, sonríe.

Pero las carcajadas y una cierta picardía reflejada en su rostro llegan al momento de preguntarle si juega truco, a lo que inmediatamente contesta, “truco, retruco, vale cuatro, flor y truco. ¡Me encanta! Soy bien patagona. Lo disfruto mucho”.

“Es el único juego en el cual, aunque vayas perdiendo, lo disfrutas hasta el final, porque te mantiene pensando en el otro… ¿qué cree de mí? La complicidad que se da con tu pareja de juego, porque me gusta jugarlo de a cuatro”.

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Pero esto es más que un juego, porque a juicio de la senadora “abre muchos espacios. Recuerdo cuando íbamos al litoral, yo era gobernadora e íbamos con la Armada y el punto de encuentro se animaba jugando truco; en un largo camino, que duraba entre 4 y 5 horas; lo mismo que al llegar a algunos hogares del sector rural”.

Además la colectividad de compartir una bombilla durante la ceba del mate es valorada y añorada por la socióloga.

“Son esas pequeñas cosas y costumbres que no debemos perder. Plantearnos de cara a los desafíos futuros, pero conservando nuestra identidad, que los patagones consideramos bien particular”.

LA FAMILIA

Hoy desde el Senado y viajando entre el Congreso y su tierra natal, hay otras cosas que tampoco cambia, como el seguir escuchando bandas como Soda Estéreo o Los Prisioneros, rock latino en general, declarándose “bien ochentera, quedé pegada en otra década –se queda unos segundos en silencio y comienza a reír- ¡se me calló el carné!», exclama entre risas.

El olor a ciprés, el color blanco que le evoca luminosidad, son otros detalles que la definen y que generosamente nos comparte, además de contarnos que “me construyo mucho a partir de los otros, por eso no ha sido fácil este tránsito, en que la familia esté en la Región de Aysén”.

Y a propósito de la familia, le preguntamos qué es para ella la maternidad, ante lo cual guarda silencio y nos percatamos que sus ojos se llenan de lágrimas de emoción.

“Ese es un espacio muy especial. Tengo un hijo: Diego, que tiene 15 años” y con quien además comparte el gusto y el estudio de las aves, nos cuenta con orgullo y chochera.

“Pero la maternidad es una suerte de quiebre biográfico bien importante –prosigue- porque te agrega prioridades que cuando eras sola no tenías. Es una relación, más que una responsabilidad, hay una persona que te acompañará en gran parte de tu proyecto”, suspira.

Y aquí viene otra característica que hace única y especial a la parlamentaria: su decisión de compartir en pareja, pero no optar por el matrimonio. Hace años vive con el padre de su hijo, con quien “decidimos no casarnos, porque es una opción. Estoy convencida que una pareja que opta por estar juntos, se cuida más, se proyecta más y la experiencia que vi entre mis amigos que se casaron, es que ninguno está con la pareja que yo conocí, en cambio nosotros seguimos intactos. Era tomarse con mayor simpleza y sencillez este tema”.

LA VIDA NO EMPIEZA NI TERMINA CON UNO

Ya al final de esta conversación, más que una entrevista, porque su calidez nos hizo olvidarnos de la grabadora, curioseamos en qué es lo que quiere proyectar como mujer, como política.

“Espero que en mi Región me observen como alguien que no cambió; sencilla, cercana y de la zona. En el marco de la campaña uno de los desafíos que enfrentaba era, precisamente, que en general del sector político que yo represento los candidatos veían de fuera, además de que la región nunca había optado por una mujer como representante, entonces el escenario sonaba adverso”.

“Pero con el apoyo de todos rompimos un paradigma y eso lo hace interesante para las futuras generaciones, porque la vida no termina ni empieza con uno, pero creo que el rol de un político es abrir puertas”.

Fuente: Senado