DEPORTE / JOVEN TENISTA ANGELINA TRABAJA DURANTE PARA AVANZAR EN EL RANKING NACIONAL

Tamara Palma Jara (15) está hoy en el 5° lugar de su categoría. Confía en que el trabajo físico intenso y muy bien planificado que está desarrollando la lleve a cumplir su sueño de ser profesional.

Un intenso y planificado trabajo desarrolla por estos días la joven tenista angelina Tamara Palma Jara (15), quien pese a haber sufrido varias lesiones durante su corta carrera sigue con el sueño de convertirse en una tenista profesional. La última lesión afectó uno de sus hombros, tras lo cual ingresó a la Clínica Kinésica de la UST. Desde entonces allí recibe el apoyo físico que requiere todo deportista.

“Cuando tenía cuatro años comencé a jugar. Ingresé al Club Avellano y desde entonces no he parado. Hoy ocupo el 5° lugar a nivel nacional en mi categoría”, cuenta Tamara.

Dice que ser un buen deportista no es fácil porque se requiere mucha disciplina. “Muchas veces uno quiere salir de paseo o juntarse con las amigas, pero no siempre se puede. Para ser una buena tenista hay que trabajar todos los días y al 100%”. Sin embargo, dice, la práctica del tenis también otorga enormes alegrías y buenos momentos. “Entre las cosas que más me gustan del tenis están los torneos, son grandes oportunidades para conocer gente y disfrutar. El ambiente es muy grato y uno puede hacer buenas amistades”.

Tamara asiste a la Clínica Kinésica de la UST tres veces a la semana. Allí recibe apoyo en el área de actividad física además de trabajo pre y post competitivo, según explica el kinesiólogo a cargo de la Clínica, Eduardo Inostroza. “Se está apoyando a Tamara en la fase pre y post competitiva, realizando programaciones de acuerdo con el nivel de competencia que ella se está enfrentando. La idea para nosotros es, como Clínica perteneciente a la carrera de Kinesiología, no sólo entregar un beneficio a la comunidad desde el punto de vista de la rehabilitación, sino también en el apoyo de deportistas de alto nivel, quienes por motivos principalmente económicos no son capaces de entrenar de la forma que se necesita para estar dentro de los top del ranking”, explica el profesional.

En tanto, el papá de Tamara, Jorge Palma Zurita, dice que como familia están muy contentos con el apoyo brindado por la Clínica Kinésica de la UST. “Ella ha tenido varias lesiones en su corta carrera, pero gracias a la Clínica se ha recuperado. Incluso en los últimos torneos en los que ha participado ni siquiera ha tenido dolores”, indica.

Por ahora Tamara está desarrollando un trabajo físico muy intenso, el que espera siga otorgando buenos frutos. “Convertirse en tenista profesional o jugar por alguna universidad de EEUU son las alternativas que por ahora estamos barajando. Mi hija tiene varias ideas en mente, pero ello dependerá de cómo siga avanzando”, puntualizó.