| Por Jaime Aguirre | “Se acabó la moda”

Por: Jaime Aguirre

La reciente derrota del pasado domingo 1 de Marzo provocada por Universidad de Chile, caló hondo en las huestes del equipo popular (Colo-Colo). Pareciera ser que el clásico jugado en el Monumental dejó de ser la prenda de garantía que reafirmaba la jerarquía de los albos en este tipo de partidos por más de dos décadas, pasando a ser un espejo de dudas. A la luz de los últimos resultados, es evidente que cuando no se domina al archirrival en casa, tampoco se domina en el campeonato.

Con el gol de Israel Poblete en el clásico jugado el 10 de marzo de 2024, atrás quedó el recuerdo del último triunfo agónico de Universidad de Chile en el Estadio Monumental del año 2001, gracias al tanto marcado por Carlos Garrido a los 85 minutos del segundo tiempo. Con ello comenzaba durante más de dos décadas, un largo período en que la ruca de Macul fue algo más que un estadio para Colo Colo, convirtiéndose en un verdadero escudo. Ahí se refugiaba en los peores momentos confirmando su jerarquía frente al archirrival. Ahí Universidad de Chile chocaba una y otra vez contra la misma muralla. Sin embargo, los clásicos recientes entre 2021 y 2026 muestran otra tendencia: la costumbre de ganar por inercia se acabó y, con ella, se deshace una parte importante del relato identitario del equipo popular de los últimos años.

Entre 2021 y 2026 se han jugado siete clásicos en el Monumental. Colo Colo ganó tres, hubo dos empates y la U se impuso en dos ocasiones. El cuadro popular marcó seis goles y recibió tres. Si bien la estadística todavía le favorece, lo que queda son los momentos que los cargan de sentido. Han sido, en su mayoría, partidos chatos, de ritmo cansino, con ambos equipos pensando más en cuidar el cero en su arco que en convertir en el contrario. En estos momentos de quiebre, la hegemonía alba empieza a verse más como un recuerdo que como una certeza.

Sin duda, toda esta paridad en el clásico coincide con campañas irregulares, con un Colo Colo que alterna momentos de protagonismo con otros de incertidumbre, que pasa de pelear en la parte alta de la tabla a convivir con crisis deportivas y dirigenciales. Al otro lado de la trinchera, la U empieza a usar estos resultados como parte de una reconstrucción. Sus últimas dos victorias en el Monumental no son un lujo aislado, sino hitos que dialogan con la salida del fondo de la tabla, el regreso a las copas internacionales y una lenta recuperación de una autoestima dañada.

¿Se acabó la moda? Solo el tiempo se encargará de confirmarlo o desmentirlo. Pero de algo se puede estar seguro: los números que dejan los últimos clásicos jugados en Macul, más que un simple bache estadístico, evidencian que Colo Colo ya no puede sacarle brillo a su historia en este tipo de partidos dándose por satisfecho con solo ganarle a la U en Pedrero. Este relato dejó de estar garantizado y ganar el clásico al archirrival de local ya no alcanza para maquillar un año flojo. Al contrario, cada tropiezo en Macul amplifica los ecos de una crisis que, al parecer, recién está comenzando.

Finalmente, algunas frases tan aclamadas por la hinchada popular como “no vamos a perder” o “clásico es ganarte”, ya no calzan en la narrativa del club popular de los últimos años. Si se quiere volver a imponer respeto en el Monumental, Colo Colo tendrá que hacerlo con algo más que historia y camisetas con lienzos colgadas en las tribunas. Será necesario comenzar a construir de nuevo una jerarquía que hoy, partido a partido, el clásico con la U se encarga de poner en cuestión.

LA OPINIÓN DE LA AUTORA NO COINCIDE NECESARIAMENTE CON LA DE LA RAZÓN

Jaime Aguirre – Licenciado en Historia y Ciencias Sociales de la Universidad Andrés Bello y Magister de Gestión Cultural en la Universidad de Playa Ancha.