OPINIÓN / ANTE PRÓXIMOS ANUNCIOS EN LA ARAUCANÍA

Opinión

1.- Se ha señalado que el 24 de septiembre se formularán importantes anuncios gubernamentales en la Araucanía, con especial énfasis en un nuevo plan de inversiones financieras por un orden de USD 8 mil millones de dólares en ocho años para impulsar un mejor desarrollo regional con vistas a superar los índices de pobreza y estancamiento de la región, además de considerar que parte de esta inversión pública tendría como destinatarios a comunidades indígenas mapuche.

por Domingo Namuncura
Vicepresidente Nacional PPII-PPD
.
2.- Adicionalmente, se formularán anuncios de orden político entre los que destacan un proyecto de Ley de cuotas parlamentarias indígenas, la eventual modificación de la Ley Indígena 19.253 para facilitar el arriendo de tierras indígenas, levantar un registro de autoridades ancestrales y machis, crear una comisión de historiadores para revisar la enseñanza escolar de la historia de Chile e incluir un enfoque intercultural, renovar compromisos en torno a la demanda de reconocimiento constitucional de los PPII, con exclusión de la demanda de plurinacionalidad y la eventual reposición del interés gubernamental en la creación del Consejo Nacional de PPII y el Ministerio de PPII.
.
3.- Al respecto: el plan de financiamiento productivo y desarrollo regional (denominado Impulsa) constituye un deber de todos los gobiernos, cualquiera sea su sello ideológico, en cuanto a brindar respaldo a las regiones más afectadas por índices por debajo de la media normal del país en materia de crecimiento regional. Esto no constituye una virtud sino una obligación, toda vez que afectará positivamente a toda la región y sus habitantes. No se trata de un plan especial de financiamiento para comunidades indígenas, sino que éstas están contempladas dentro de diversos programas de inversión futura, cuestión que ha sido encarado por todos los anteriores gobiernos. En ese sentido, los anuncios financieros son importantes para la región en su conjunto, como debiera serlo para cualquier territorio del país afectado por un bajo crecimiento social y económico.
.
4.- En lo principal, y relativo a los PPII, los anuncios de carácter político tienen una larga data y no constituyen una novedad significativa, salvo en lo que se refiere a la escasa voluntad política de cumplir con los compromisos que el Estado de Chile asumió ante el país y los PPII en abril del 2004 con motivo del Informe Nacional de Verdad y Nuevo Trato, que aún estando vigente no ha sido cumplido de manera satisfactoria por ningún gobierno. En particular, la demanda histórica del Reconocimiento Constitucional de los PPII y de sus Derechos ancestrales ya fue planteada en 1989 en el Pacto de Nueva Imperial y se encuentra sin cumplir. La idea fue finalmente incorporada en el proyecto de nueva constitución impulsado por el Gobierno anterior y se consideró en aquello el nuevo marco de derechos que emanan de los principios de autodeterminación, autonomía y plurinacionalidad que hoy son referentes internacionales en el Convenio 169 (Ley de la República) y en la Declaración universal de DDHH de los PPII de Naciones Unidas (septiembre 2007) suscrito por Chile. El presidente Piñera señala aceptar nuevamente (como en su gobierno anterior) la idea de legislar sobre dicho reconocimiento, pero excluyendo los componentes que le dan sentido y valor histórico, con lo cual la idea de aceptación queda trunca y sin relevancia.
.
5.- En relación con los derechos de representación política en el parlamento, se aceptaría la idea de una Ley de cuotas para que los partidos políticos incorporen de manera obligatoria cupos para candidatos indígenas al parlamento, independientemente de la viabilidad de su elección, incluso considerando la idea de una subvención especial por partido en casos de mayor incorporación de candidatos indígenas al parlamento. Con lo cual se excluye la idea de una Ley de Escaños reservados a contrario sensu del debate afirmativo que se realiza en diversas naciones. La Ley de cuotas, ya probada en el caso de género, demuestra que pueden inscribirse más mujeres y en este caso algunos candidatos indígenas, pero que al no ser electos, quedarán igualmente fuera del Parlamento, con lo cual la idea de la representación por género y nuestro caso por carácter étnico queda abandonada.  Los PPII han demandado históricamente ser reconocidos como actores políticos fundamentales en el lugar en donde se toman decisiones legislativas y su inclusión en el Parlamento ha sido históricamente resistida como una expresión de discriminación racial. La idea de escaños reservados termina con esa discriminación y facilita que sean los PPII quienes elijan, mediante un registro electoral propio, a sus representantes directos en el Congreso. Esta fórmula ha sido rechazada, también históricamente, por el mundo conservador.
.
6.- Un punto delicado se relaciona con la nueva ofensiva conservadora de afectar las tierras indígenas, especialmente inscritas oficialmente en el Registro Nacional de Tierras y encaminar una eventual modificación de la Ley 19.253 para “flexibilizar” el mecanismo de arrendamiento de tierras a terceros, especialmente privados y empresas, para asociar capitales productivos a terrenos que teniendo un valor ancestral también forman parte del rico patrimonio de tierras fértiles que son deseadas por productores privados forestales y agrícolas. Esto constituye la mayor gravedad en la ofensiva conservadora respecto de las tierras indígenas duramente recuperadas en estos 25 años de existencia de la Ley Indígena y protegidas, precisamente, en contra de toda nueva forma de enajenación por terceros y el gobierno estaría anunciando -nuevamente como lo intentó en el período 2010-2014- una nueva manera de afectar la propiedad de las tierras indígenas, incluso sin considerar la obligatoriedad de una consulta formal a las comunidades como así lo indica la Ley del Convenio 169.
.
7.- Otro aspecto crítico, asociado a la idea de una bonanza financiera para la región, son los derechos políticos, ya debatidos con los PPII en los últimos años mediante consultas oficiales y en donde quedó claramente establecido el compromiso del Estado de dar creación al Ministerio de PPII y el Consejo Nacional de los PPII, proyectos que fueron ingresados al Congreso Nacional y que han sido detenidos por la actual administración. Se alega que habría una sobreproducción de Ministerios y que el presupuesto público no da para nuevas instituciones. Sin embargo, estos aspectos ya fueron debatidos antes y resueltos con autoridades de Hacienda, toda vez que el Ministerio de PPII recogerá esencialmente el presupuesto que el país asigna anualmente a la Ley Indígena y CONADI y por tanto el valor total a financiar ya está establecido con las suplencias del caso. La idea de resignar el proyecto del Ministerio del PPII ha sido conversada con los PPII por varios años. Fue sujeta a una consulta nacional aprobada e implica, sustancialmente, el reconocimiento político del país a la idea de una nueva institucionalidad para los PPII más allá y recogiendo la experiencia ya desarrollada por CONADI.  Crear el Ministerio, antes y hoy, es claramente un asunto de voluntad política. Lo mismo respecto del Consejo Nacional de PPII, entidad que representará a los pueblos ancestrales de manera autónoma ante los organismos del Estado.
.
8.- Estas demandas políticas de los PPII, entre las principales, son fundamentales para establecer un Nuevo Trato real y efectivo con el Estado. Incumplir estos propósitos implica despreciar los procesos consultivos de estos años, los múltiples debates llevados a cabo con los Gobiernos y sobre todo desconocer que el Convenio 169 impone a los organismos del Estado, hoy y en forma concreta, el cumplimiento de estas medidas.
.
9.- En consecuencia: llamamos al Gobierno de Chile a cumplir las promesas pendientes y no seguir dilatando estos temas ni menos envolverlos con planes financieros regionales que son obligatorios y no excepcionales para una región. Los problemas esenciales entre PPII y Estado, en la Araucanía, no son financieros. Son fundamentalmente de orden político y la solución de las tensiones pasa por respuestas políticas con una verdadera expresión de voluntad política.

Comentarios

comments